Una indicación del diputado Jorge Brito, que buscaba abordar una problemática moral relacionada con los derechos de los peces, moluscos y crustáceos en el marco de la discusión de la Ley de Pesca, generó una sorpresiva reacción. La indicación señalaba expresamente que, en este contexto, un ser sintiente es aquel “animal acuático capaz de tener experiencias y reaccionar a estímulos externos de manera consciente, considerando por este hecho sujeto de consideración moral y respeto”. Sin embargo, más allá de las acusaciones de "woke"[1], la indicación del diputado y la posterior reacción de diversos actores del Frente Amplio, revelan una discusión moral que amerita ser abordada con mayor profundidad.
El fundamento filosófico de la indicación se basa en la consideración de que estas especies son seres "sintientes". Este posicionamiento ontológico se inscribe en un debate teórico con raíces en los postulados de la filosofía utilitarista, particularmente en la discusión llevada a cabo por Jeremy Bentham sobre la esclavitud. Para el filósofo inglés, la razón humana no es el centro de la argumentación moral contra la esclavitud; en cambio, el fundamento moral reside en la capacidad de sentir dolor, una característica compartida por diversas especies[2].
A partir de esta discusión, se desarrolló una línea teórica contemporánea que utiliza la propuesta de Bentham para fundamentar el concepto de seres sintientes. Según esta teoría, cualquier ser capaz de sentir o sufrir tiene valor moral, por tanto, a nivel biológico, cualquier organismo que pueda procesar una sensación, ya sea positiva o negativa, entraría en la categoría de sintiente[3]. En esta línea, existen expresiones que van aún más lejos, como las palabras de Ignacia Uribe, directora de la Fundación Veg, quién expuso en el Congreso defendiendo la indicación señalando que “la verdad es que los peces son más que números y toneladas... Cada uno de esos peces es un individuo con su personalidad, pensamientos, intereses y memoria. Hay peces tímidos y atrevidos... han aprendido a jugar fútbol, a hacer trucos y a utilizar herramientas”[4].
Siguiendo esta argumentación, y pese a que sus palabras fueron parte de burlas incluso a nivel internacional, la indicación del diputado Brito y las palabras de Uribe, dan cuenta de la raíz y motor que define el actuar del diputado y de quienes promocionan esta propuesta, la determinación de que como sociedad deberíamos reconsiderar nuestra relación ética con los “animales no humanos”, cuestionando la tradicional jerarquía antropocéntrica que ha dominado gran parte del pensamiento moral occidental. En otras palabras, dejar de lado la aproximación una “visión humana” predominante hacia estos temas.
Este debate ha llevado a una serie de propuestas regulatorias, culminando en la rechazada propuesta constitucional en septiembre de 2022. Por ejemplo, en dicha propuesta el Artículo 23 señalaba que “los animales son sujetos de especial protección. El Estado los protegerá, reconociendo su sintiencia y el derecho a vivir una vida libre de maltrato. El Estado y sus organismos promoverán una educación basada en la empatía y en el respeto hacia los animales”.
Al analizar detalladamente la propuesta de la convención y la declaración de la directora de la Fundación Veg, más allá de una discusión legítima en torno a la crueldad y maltrato animal, surge la pregunta: ¿qué características hacen que algo sea sujeto de especial protección en los términos que plantea el artículo o la indicación del diputado Brito? La respuesta parece ser la categoría de sintiencia o la naturaleza de seres sintientes.
Sin embargo, es necesario cuestionar si la simple capacidad de sentir es suficiente para conferir derechos similares a los de los seres humanos. Los seres sintientes poseen otras características que van más allá de la sintiencia, lo que, en cierta medida, los haría merecedores de ser sujetos de derechos. En la intervención de la Fundación Veg, esto se manifiesta al referirse a ellos como “individuos con personalidad, pensamientos, intereses y memoria”. Al señalar que las especies no humanas son sintientes y, por tanto, sujetos de una discusión moral en torno a sus derechos, corremos el riesgo de generalizar todas las experiencias de sintiencia. ¿Un molusco siente y es consciente de su existencia o individualidad más allá de reaccionar a estímulos? Para el Frente Amplio, la respuesta es sí.
De manera ineludible surge otra interrogante: ¿qué pasa con un feto en gestación de dos meses de vida? De forma sorprendente Constanza Martínez, una de las figuras del nuevo Partido Frente Amplio, señaló que los fetos no son seres sintientes[5]. Esta declaración pone de manifiesto la inconsistencia ideológica y vaguedad conceptual de algunos sectores de izquierda, ya que, pese a perseguir desde su sector, con indicaciones, propuestas constitucionales la sintiencia en animales, niegan la condición de ser sintiente del feto humano, a pesar de contar con todos los elementos que justificarían la protección de un sujeto sintiente. Si bien esta discusión implica mayor profundidad y análisis, a juicio de sectores del Frente Amplio, el feto humano tiene una categoría moral inferior a la de un pez.
Finalmente, la indicación del diputado Brito fue intervenida por miembros de su propio sector político, y el mismo parlamentario tuvo que salir a explicar los alcances de su propuesta. Como sociedad, es normal que tengamos un debate en torno a cómo tratamos a otras especies, sin embargo, avanzar en tratar a otras especies de manera similar a la nuestra, en tanto características asociadas a la propia condición de humanidad, representa un preocupante escenario en donde quitamos valor a los elementos que nos constituyen como especie, lo que a la larga podría llevar a banalizar nuestra condición, produciendo medidas que vayan en contra de nuestro propio bienestar como sociedad.
El presente texto corresponde a una sección del Informe de Coyuntura Política N° 27 - julio de 2024
[1] El País (2024). Mundo Woke. Disponible en: https://elpais.com/chile/2024-07-08/mundo-woke.html
[2] Kniess J. (2018). Bentham on animal welfare. British Journal for the History of Philosophy
[3] Valdés J. (2021). Sintiencia animal: Necesidad de un reconocimiento jurídico material, y sus implicaciones teóricas y prácticas. Forum of Animal Law Studies.
[4] La Tercera (2024). Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=E82ncZ0nC6Q
[5] Teletrece (2024). Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=87fvs7L59Nw&t=674s