En su entrevista del día viernes David Debrott comete una serie de errores respecto al informe técnico de Isapres que son importantes de aclarar.
En primer lugar, sostiene que, a la deuda calculada por la Superintendencia de Salud (SS), debe agregarse el cobro por los menores de 2 años, cuando esta ya los incluye. En segundo lugar, la cifra que calcula para el fallo sobre tabla de factores está rotundamente equivocada. A febrero de 2024, siguiendo la metodología de la SS se agregarían cerca de US$323 millones, no US$2.100 como cree el entrevistado.
También erra respecto a su análisis de las propuestas. Actualmente, no existe ninguna deuda exigible, sino un mandato de la Corte Suprema para que la SS la calcule. El regulador hizo una primera estimación y el informe técnico hizo otra que se ha estimado más coherente con la legislación vigente. Pero ni una ni la otra es una deuda exigible, por lo que malamente podría estar siendo anulada. Tampoco se tocan los excedentes de cotización. De hecho, los que se han acumulado se han devuelto como establece la ley (cada marzo) y lo mismo sucederá con los acumulados en 2023.
Sobre el futuro del sistema isapre, el Gobierno y el Congreso perfectamente pueden modificar las normas que lo rigen para hacerlo uno más más cercano a seguridad social como propone el informe.
Lamentablemente, esta discusión cada vez se parece más a la de los retiros previsionales. No importa las consecuencias sistémicas (falta de cobertura de salud, colapso de los prestadores privados), sino cómo maximizar eventuales devoluciones. Ojalá aprendamos de los errores del pasado, más cuando se pone en riesgo la salud de las personas.
Carta de Pablo Eguiguren, Director de Políticas Públicas, publicada en La Segunda.-