Días atrás, en un programa de televisión, el diputado Diego Ibáñez señaló que una de las “consecuencias del capitalismo” es el brutal derroche de comida. Seguramente debe referirse a países altamente desarrollados y capitalistas como Nigeria o Ruanda.
Respecto de la mayor desnutrición infantil del mundo, esta corresponde a democracias occidentales tan capitalistas como Afganistán, Yemen, Burundi, Madagascar, Etiopía o Ruanda.
Carta de Macarena García, Economista Senior, publicada en El Mercurio.-