La subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli, ha anunciado que en el segundo semestre de este año se enviará al Congreso un proyecto de ley para modificar los impuestos adicionales al tabaco, alcohol, bebidas analcohólicas y alimentos con sellos. Esto tendría por objeto incentivar cambios de hábitos de vida.
Es por cierto discutible si nuevos impuestos lograrán ese objetivo y ello será motivo de debate, sin perjuicio de lo cual creo que la propuesta debe corregir la tributación actual, ya que hoy las bebidas sin alcohol tienen un impuesto específico adicional al IVA de 10% que debería ser eliminado. Asimismo, hay varios otros bienes altos en azúcar que no tienen gravamen especial. Si la propuesta no se hace cargo de estas distorsiones, deberíamos dudar del carácter correctivo de la reforma y convencernos de que solo será un nuevo aumento de impuestos a los consumidores.
Carta de Tomás Flores, Economista Senior, publicada en El Mercurio.-