Hace poco más de una semana se presentó en detalle el Informe de Finanzas Públicas, en el marco del proyecto de Ley de Presupuestos de la Nación para 2017. Aquí, se explicó en detalle el 2,7% de incremento en el gasto público del gobierno central total, respecto de la ley rebajada, además de actualizarse y entregarse las proyecciones para el mediano plazo.
Si bien es valorable el esfuerzo que significa reducir la tasa de crecimiento del gasto a 2,7% (tasa que sólo ha sido inferior en dos ejecuciones presupuestarias previas, desde 1990), es importante tener en cuenta que esta reducción en el crecimiento del gasto no ha sido suficiente para reducir el déficit efectivo, sino por el contrario, éste aumenta desde 3,1% en el 2016 hacia un déficit estimado de 3,3% para el 2017. Es decir, aún cumpliendo con la Regla del Balance Cíclicamente Ajustado, aumenta el déficit efectivo.
Dados los supuestos establecidos por la DIPRES (que incorporan, a grandes rasgos, una recuperación de la economía), se dibuja un panorama de mediano plazo donde el nivel de gasto del gobierno central total compatible con la meta fiscal es menor al total de gastos comprometidos. Es decir, la brecha negativa es creciente. En concreto, la brecha de gasto (el gasto comprometido en exceso) alcanza a MMUS$ 382 en 2018; MMUS$ 627 en 2019 y MMUS$ 784 en 2020.
Por lo tanto, el Informe de Finanzas Públicas dibuja un escenario donde, si no se dan los supuestos establecidos, tendrán que introducirse nuevos ajustes en la trayectoria del gasto, así, la mirada de mediano plazo en esta Ley de Presupuestos 2017 requiere especial atención, pues pese a supuestos que pueden deteriorarse, se observan compromisos de gasto que exceden a lo que puede financiarse cumpliendo una regla fiscal que, dicho sea de paso, ya fue flexibilizada hacia una rebaja gradual de un cuarto de punto del PIB al año, independiente de si los parámetros de largo plazo cambian.
En este marco, el presupuesto refleja un esfuerzo importante y al mismo tiempo da cuenta de un período complejo que demanda perseverancia, disciplina, control de expectativas y rebaja de gastos comprometidos para que este escenario converja.