El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer la tasa de desempleo correspondiente al trimestre noviembre 2016 - enero 2017, de un 6,2% a nivel nacional, cifra una décima mayor que el trimestre móvil pasado y tres décimas más alto que el mismo periodo de 2015-2016. Este nuevo resultado es algo peor de lo que adelantaba el mercado, que apuntaba más bien a una mantención, o baja marginal en línea con la estacionalidad de los meses de verano. La composición de los empleos que se están creando –como ha sido la lamentable tónica del año- sigue siendo preocupante, y de hecho se agrava, pues desde que existe la Nueva Encuesta Nacional de Empleo que no se observaba una contracción tan dramática del empleo asalariado a nivel país, situación que como hemos mencionado en el pasado es aún más evidente, y de más larga data, en la Región Metropolitana.

Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que el crecimiento anual de la ocupación a nivel nacional por debajo del 1,0% -menos de 70 nuevos puestos en 12 meses- es lo que uno esperaría de una economía que habría crecido en torno al 1,5% en 2016, con un último trimestre especialmente débil y un comienzo del nuevo año aparentemente menos dinámico de lo anticipado. Algo que se confirma en las cifras sectoriales del INE también dadas a conocer hoy, donde destacan una importante contracción de las manufacturas y la minería.
"En general, seguimos observando la misma preocupante tendencia desde hace algunos meses: prácticamente la totalidad de los 65 mil empleos creados respecto a 12 meses atrás es por cuenta propia", dice Klapp. De hecho, de no ser por el empleo por cuenta propia y los empleadores, el empleo total a nivel nacional se haría contraído de manera significativa.
Este empleo por cuenta propia, en general presenta un importante componente de informalidad, menores remuneraciones, y tiende a ser más esporádico. Sólo como muestra de esta informalidad, del millón setecientas sesenta mil personas que trabajan por cuenta propia más de 384 mil ejercen su labor en la vía pública y otras 310 mil lo hacen en su hogar. Adicionalmente, mientras que 371 mil trabajan sólo entre 1-15 horas a la semana habitualmente, más 740 mil estarían disponibles para trabajar más horas inmediatamente si esto fuese posible, lo que equivale a más de un 41% de los trabajadores por cuenta propia. Como referencia, en el caso de los asalariados solo un 27% estaría disponible para trabajar más horas.

La expansión de la ocupación de 0,8% en 12 meses -la más baja desde comienzos de 2015- se explica por un positivo aumento de los empleadores de un 8,5% -con una incidencia de 0,3 puntos-; un empleo por cuenta propia que crece un 5,5% incidiendo 1,1 puntos, es decir, prácticamente la totalidad de la expansión de la ocupación; mientras que por su parte, el empleo asalariado se contrae un preocupante 1,2% con una incidencia de -0,8 puntos.
Ahora bien, y como se ha insistido en estas páginas, el empleo por cuenta propia agrupa a un conjunto bastante diverso de actividades, que incluye tanto a un profesional o técnico independiente –siempre y cuando no emplee a otros, pues se consideraría empleador- como también a personas que ejercen el comercio ambulante o cuidan autos en la vía pública, y de hecho de acuerdo a datos del INE, son más bien los empleos de baja calificación y mayor inestabilidad laboral los que dominan en los empleos por cuenta propia que se están creando.
"Lo anterior acompañado de una expansión de la fuerza de trabajo moderada, de 1,2% versus igual periodo de 2015-2016, explica el relativamente leve aumento en la tasa de desocupación respecto a un año atrás", señala Klapp.

En el actual contexto de débiles expectativas para el crecimiento de 2017, con un comienzo de año especialmente complejo, donde superar el 2% parece cada vez más complejo; baja confianza empresarial y de consumidores, el claro fin del impulso excepcional de la construcción que en 12 meses destruye empleos, aunque con menor intensidad que en mediciones pasadas; parece bastante difícil pensar en mejoras especialmente cuando la estacionalidad del verano vaya quedando atrás.