Las personas del primer quintil -es decir, el 20% más pobre de la población- son en general las más expuestas al ciclo económico. En el período de la crisis subprime , los quintiles más bajos fueron los más afectados. Por otro lado, en el posterior período de mayor crecimiento económico registraron los mayores incrementos en sus ingresos, según consigna un estudio de LyD que analizó los resultados de la encuesta Casen, midiendo la evolución de los ingresos en los períodos 2006-2009 y 2009-2013.
En el período 2006-2009, el primer quintil vio sus ingresos autónomos -ingresos del trabajo como salarios, además de otros ingresos por propios medios- disminuir en 1,5% real anual. Eso se explicó en gran medida por la caída de los ingresos del trabajo de 1,9% real anual, como consecuencia de la crisis subprime que estalló en 2008.
"En otras palabras, no se generaron oportunidades de empleo que permitieran a los hogares del 20% más pobre incrementar aunque sea levemente sus ingresos laborales, como sí ocurrió con los quintiles más altos", explica Alejandra Candia, Directora del Programa Social de LyD.
Sin embargo, el estudio muestra que después de 2009 se registra una mejora considerable en el ingreso autónomo, concentrada en los hogares más vulnerables. Ello se debió al mayor crecimiento económico de 2009-2013, que elevó los ingresos del trabajo (ver tabla).

Así, en el período 2009-2013, el ingreso monetario per cápita total (ingreso autónomo más los subsidios estatales) se vio incrementado en términos reales en todos los quintiles de ingresos, pero en mayor medida en los pertenecientes al 20% más pobre de la población, los que se vieron favorecidos por un incremento del 7,4% real anual.
Los ingresos provenientes del trabajo aumentaron 8,8% real anual, destaca el estudio.
Tipos de subsidios
Por su parte, el incremento de los subsidios del Estado en el período 2006-2009 permitió en alguna medida paliar el efecto negativo de la crisis económica del 2008.
Fue en este período donde se empezaron a entregar los primeros beneficios del pilar solidario de la reforma previsional y además en 2009 se entregaron dos bonos extraordinarios de $40 mil por carga.
El documento sostiene que si bien los aportes del Estado lograron revertir el magro desempeño del mercado laboral del período, el primer quintil aumentó la dependencia del Gobierno desde 20,2% a 35,3%. "En 2009, de cada $100 que había por persona en un hogar del primer quintil, $35 provenían de bonos y otros aportes monetarios del Estado", señala Candia.
Fuente: El Mercurio.-