En el trimestre móvil terminado en enero se registró una caída en el ritmo de creación de empleo, a 87,6 mil en doce meses, con un crecimiento de 1,1% respecto a igual trimestre del año pasado. No obstante, la tasa de desempleo subió en forma muy moderada, a 6,2%, producto de lo que parecen ser síntomas de un fenómeno de desaliento.
La fuerza de trabajo creció a un ritmo muy moderado en 12 meses, también de 1,1%, producto de un aumento importante de los inactivos (2,3%) y una caída de los que buscan trabajo por primera vez. "Por ende, el que se mantenga una tasa de desempleo reducida se explica en parte importante por menor presión de personas buscando trabajo, y no por el dinamismo de la demanda de trabajo", asegura Cecilia Cifuentes, Economista Senior de LyD. De hecho, el ritmo de creación de puestos de trabajo es inferior al de los meses anteriores. Esta pérdida de dinamismo en la ocupación fue más marcada para mujeres que para hombres, mientras que el aumento de inactivos se dio especialmente en los segundos.
Por sectores de actividad, los más dinámicos en la creación de puestos de trabajo en comparación a igual trimestre del año anterior fueron la administración pública y defensa y la agricultura, mientras sigue cayendo el empleo en la construcción, el comercio, la industria y la minería.
"Un aspecto positivo de las cifras es que el empleo asalariado creció más que la ocupación total, mejorando la tendencia de meses anteriores. No obstante, este aumento del empleo asalariado se explica principalmente por un aumento del empleo público de 72 mil, y sólo de 42 mil de mayor empleo privado", explica la economista. Entre 2011 y 2013 el empleo asalariado privado creció a un ritmo anual de 171 mil.
En definitiva, si bien se mantiene aún una tasa de desempleo reducida, esto se debería a un crecimiento más lento de la fuerza de trabajo, a un aumento importante del empleo público, y a la recuperación que está mostrando la agricultura. En el sector privado son bastante evidentes los efectos de la desaceleración.