HOSPITALES ESTATALES: INSTITUCIONALIDAD Y GESTIÓN

A propósito de la discusión del proyecto de ley de presupuesto para el sector salud, se discute si la falta de recursos de los hospitales estatales es un problema relacionado con que no se les entregan todos los recursos que son necesarios para su correcta operación o bien, existe un problema de gestión al interior de los recintos sanitarios que impiden un uso eficiente de los recursos de que disponen.

¿Qué dicen los datos? Según información de la Dipres, entre 2014 y 2023 el incremento del presupuesto de los hospitales estatales en términos reales subió un 76%, llegando el año pasado a más de $12 billones, una cifra superior a los peores momentos de la pandemia. Como porcentaje del PIB, los servicios hospitalarios gastan más de 4% del producto un monto similar a todos los recursos destinados a financiar la educación preescolar, básica, media y superior; cuatro veces superior a lo que se destina a vivienda; y casi tres veces más que lo que se destina a orden público y seguridad. Como vemos, los recursos involucrados son cuantiosos y reflejan la prioridad que tiene el sector salud para las finanzas públicas.

¿La eficiencia va de la mano a los recursos invertidos? La respuesta es negativa. Los egresos hospitalarios de 2023 seguían un 7% por debajo a los producidos antes de la pandemia (Ministerio de Salud). En ese periodo los recursos disponibles crecieron un 19% real. En tanto, en el sector privado los egresos hospitalarios ya en 2022 habían superado los egresos de 2019.

Es por ello que, más que recursos, el Gobierno y el Congreso deben preocuparse de que los hospitales sean parte de una institucionalidad que los presione a ser eficientes y que les entregue las atribuciones necesarias para gestionar los recursos humanos y financieros de los que disponen.

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