PRIMERAS REACCIONES AL PRESUPUESTO 2025

I. Contexto macroeconómico

    El alza de 2,7% para el Presupuesto 2025 anunciada ayer por el Presidente Boric pareciera ser coherente con la regla fiscal. Sin embargo, un correcto análisis requiere no sólo su evaluación desde la perspectiva del cumplimiento de la meta de déficit y contención de la deuda a la cual está sujeta nuestra política fiscal, sino que se deben considerar otros elementos que son fundamentales, por ejemplo, que el país vuelva a acumular activos financieros necesarios para que la política fiscal pueda responder ante eventualidades (como en el pasado lo fueron terremotos y otros desastres naturales, la pandemia y crisis económicas).

    Es por ello que el alza del gasto público propuesta por el Gobierno, en un contexto de bajo crecimiento económico y bajo el supuesto que en 2024 se cumplirá adecuadamente la regla fiscal, esperamos ver, en los detalles que el Presupuesto 2025, de un primer paso en acumular activos financieros.

    II. Principales preocupaciones de la ciudadanía

      Según la encuesta CEP de junio-julio pasado las siguientes son las principales preocupaciones de la ciudadanía. Si bien los énfasis del Presupuesto 2025 anunciados por el Presidente Boric consideran tanto seguridad como salud, la mayoría de las principales preocupaciones de la ciudadanía no fueron abordadas durante la cadena presidencial.

      1. Seguridad. El Presidente Boric anunció nuevos aumentos a los recursos destinados a la seguridad pública. En su discurso señaló que el Gobierno ha “revertido con creces el retroceso que hubo en los recursos para la seguridad en los años anteriores”. Sin embargo, las cifras no respaldan esas palabras. Según las cifras del informe Estadísticas de las Finanzas Públicas 2014-2023 de la Dipres, vemos que el gasto en orden y seguridad de los años 2022 y 2023 ha sido inferior al que existía antes de la pandemia. Además, el porcentaje que estas cifras representan respecto al gasto público total se encuentran entre las más bajas de los últimos 10 años (ver gráfico). Esto último es reflejo de que, para la actual administración, el orden y la seguridad no ha tenido la misma prioridad en el gasto público que gobiernos anteriores.

      Es por ello que las autoridades deben indicar con claridad cuáles son las carteras y partidas que son consideradas para sostener el alza en los recursos destinados a la seguridad ciudadana.

      2. Salud. El Presidente Boric anunció un aumento del presupuesto para inmunizaciones lo que es positivo ya que se destinan más recursos para prevención de enfermedades. También es positivo que se destinan más recursos para evitar que sigan creciendo las listas de espera de la salud estatal que, a junio de este año, sumaban a más de 2,5 millones de chilenos. Sin embargo, expandir los Centros Regionales de Resolución no será suficiente, se requieren medidas más potentes como, por ejemplo, licitar más intervenciones para ser resueltas por el sector privado.

      3. Pensiones. No hubo anuncios concretos. Si bien el Presidente comentó que el aumento del monto de la PGU está financiado gracias a la Ley de Cumplimiento Tributario recientemente aprobada, el reajuste en el monto debe ratificarse por ley lo que aún no ha ocurrido.

      4. Educación. Se anunció el aumento de recursos para los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). Considerando que el próximo año corresponde la creación de nuevos servicios, lo primero sería aclarar qué parte de este mayor gasto se explica por ese factor. Segundo, es claro que el problema de los SLEP no es la falta de recursos, sino la mala gestión, el centralismo y la politización, por lo que se debe ser cuidadoso de que un eventual aumento del gasto no se traduzca en mejoras a la calidad de la educación.

      En Educación Superior se anunció un aumento en el monto de la beca de mantención para los estudiantes y nuevos fondos de investigación para las universidades. Es cuestionable que no haya una mayor focalización en la educación preescolar y escolar, niveles en los que no hubo anuncios concretos. La recuperación post pandemia aún está incompleta: la asistencia sigue por debajo del año 2018 y los equipos escolares requieren de refuerzos para hacer frente a los problemas de indisciplina y violencia que deterioran el clima escolar y reducen el tiempo efectivo para los aprendizajes. Cabe recordar que en la última década el gasto público en Educación Superior se duplicó, mientras en los demás niveles creció apenas 36%, tendencia que debe revertirse si queremos entregar más oportunidades a los alumnos, especialmente a los más vulnerables.

      5. Corrupción. En la cadena nacional, el Presidente Boric no hizo mención al tema. Tampoco lo hubo al caso convenios pese a numerosos cambios introducidos en el Presupuesto 2024 sobre las transferencias a organismos privados y sobre la obligación de realizar concurso público y no asignaciones directas. Es importante que la Dipres rinda cuentas de cuál es su evaluación de los cambios realizados en el presupuesto el año pasado, para evitar nuevos actos de corrupción.

      6. Inmigración. Se hace necesario un fortalecimiento presupuestario, no solo para mejorar los pasos fronterizos existentes, como anunció el Presidente Boric, sino también para implementar una mejora integral en el sistema de gestión migratoria. Esto incluye la simplificación de trámites para quienes se encuentran en situación migratoria regular y una asignación de recursos que refuerce de manera efectiva las acciones de control frente a la migración irregular. Nada de eso fue anunciado.

      7. Pobreza. Pese a que hay 1,2 millones de chilenos en pobreza, no fue abordado cómo el presupuesto 2025 ayudará a mejorar la situación de esas familias. En ese sentido, llama la atención que otras medidas que sí estuvieron en el discurso presidencial, como el sistema de cuidados, no consideren mecanismos de focalización para ir en ayuda de aquellas familias de menores ingresos que tienen a su cargo a personas con dependencia severa.

      8. Empleo. Pese a que el mercado laboral aún no logra recuperarse de los efectos que significó la pandemia del covid-19, o hubo anuncios en ese sentido. Solo se relevó la importancia que tienen las obras públicas en la creación de empleo y en el desarrollo del país, sin detallar cuantos puestos de trabajo se espera generar a partir de esas iniciativas. Por otro lado, el Presidente celebró la creación de casi medio millón de empleos desde el inicio de este gobierno, sin mencionar que el 34% de esos 460 mil puestos de trabajo son informales.

      9. Vivienda. Se anunció un aumento de 11,4% en el Presupuesto. No obstante, más que recursos se requiere mejorar la gestión en la entrega de soluciones. Al mes de agosto de 2024 el Plan de Emergencia Habitacional presentó un avance de 54,9%, con retrasos importantes en la región de Antofagasta (donde el avance solo llega al 26%) y la Metropolitana con un 41,5% de avance. Esas cifras ponen en duda la meta de entregar 260 mil viviendas durante el periodo 2022-2026.

      10. Inflación. Las proyecciones de inflación del Banco Central para 2024 (de 4,6%) y 2025 (de 3,5%) siguen por encima de la meta de 3%, la cual recién se lograría en 2026. Es muy probable que el impulso fiscal implícito en el proyecto de ley de presupuestos 2025, que crece por sobre lo que lo hará la economía, generará presión inflacionaria y hará más difícil la tarea del Banco Central.

      III. Otros anuncios

        • Inversión. Sólo se anunciaron recursos para digitalizar 240 permisos sectoriales que faciliten la inversión, pero no hubo mención a apoyos concretos a servicios públicos que actualmente están trabando el desarrollo de proyectos. Esto es particularmente llamativo considerando que, en las últimas semanas, las críticas al Consejo de Monumentos Nacionales han sido transversales y constantes en la prensa nacional.
        • Cultura. Preocupa que el Gobierno deseche la concursabilidad para la entrega de recursos públicos en el sector de cultura, informando que entregará financiamiento no concursable y a largo plazo a agrupaciones de trayectoria probada por más de 10 años. La respuesta al caso convenios fue limitar la asignación directa de recursos, pero ahora se anuncia que ciertas instituciones tendrán recursos anuales asegurados por ley de presupuesto. Otro aspecto que deberá ser analizado con detalle es el aumento de 40% de los recursos de todos los fondos de Cultura, más si parte de ellos se entregarán sin concursos públicos.

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