IPC DE FEBRERO SORPRENDE AL ALZA, AUNQUE CONVERGENCIA NO ESTARÍA AMENAZADA

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de febrero de 2024, el cual registró una variación mensual de 0,6%, por sobre lo esperado por el mercado, acumulando 1,3% en lo que va del año.

En febrero, ocho de las trece divisiones de la nueva canasta contribuyeron al aumento mensual del IPC, donde destaca transporte, con un alza de 19,4% en transporte aéreo internacional y de 1,3% en gasolina, impulsados en cierta medida por un mayor tipo de cambio. Por otro lado, destaca la división de vivienda y servicios básicos, donde el precio de los arriendos subió 1,7% con respecto a enero y el gas licuado en 3,3%.

Cabe señalar que, en términos anuales, el IPC empalmado registra diferencias con respecto a la variación de precios de la nueva canasta 2023 debido a cambios en los ponderadores y productos, por ejemplo, esta última es más sensible a variaciones en el tipo de cambio. De esta manera, la inflación anual en el caso del IPC empalmado subió a 4,5%, mientras que el de la nueva canasta llegó a 3,6% en febrero.

Tomando en consideración la nueva canasta, el siguiente gráfico muestra que el aumento de la variación anual del IPC estuvo impulsada por el componente volátil, debido al fuerte aumento que ha experimentado el precio del dólar en las últimas semanas. Al contrario, el IPC sin volátiles -medida que ha sido foco de la discusión en el último tiempo y ha influido en las decisiones de política monetaria del Banco Central dado que representa de mejor manera el comportamiento de la demanda-, si bien reportó un aumento de 0,6% con respecto a enero, el porcentaje de productos que subió de precios fue acotado y la variación en 12 meses se encuentra más bien controlada.

Con todo, si bien los precios de ciertos bienes y servicios han experimentado alzas principalmente por las variaciones del tipo de cambio, el resultado de febrero no responde a un aumento generalizado de precios, por lo que no sugiere una amenaza a la convergencia inflacionaria. De esta forma, el Banco Central debiese continuar con la flexibilización de la Política Monetaria, aunque, debido a las alzas registradas en los índices de servicios y vivienda, es probable que en abril el recorte de la tasa sea menos agresiva que en la reunión de enero.

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