Un peligroso declive en la lucha contra la corrupción en nuestro país ha mostrado el último Índice Anual de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional.
Sin ir más lejos, el organismo, ha situado a Chile dentro de la categoría de un "país a observar".
¿Qué significa aquello?
El índice.
Como explica el Investigador del Programa Política y Sociedad Civil de LyD, Jorge Ramírez, el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de Transparencia Internacional consolida información proveniente de diversas fuentes en cada uno de los 180 países incluidos en la muestra, con el objeto de registrar las percepciones de empresarios y expertos en la materia respecto al grado de corrupción en el sector público, para así medir y cuantificar el fenómeno en perspectiva comparada.
El índice utiliza una escala de 0 a 100, donde 0 indica una percepción de corrupción muy alta (highly corrupt) y 100 indica una percepción de corrupción muy baja (very clean).
Del mismo modo, se construye un ranking entre todos los países que integran la muestra, donde a menor posición en la tabla mayores niveles de transparencia y probidad. Por el contrario, mientras más alto es el ranking, peor es la posición relativa del país en la escala de transparencia. En esta última edición, el ranking es liderado por Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelandia.
Como se observa en el gráfico, Chile ha retrocedido sistemáticamente en este ranking. De hecho, entre 2012 y 2023, el país ha descendido 9 puestos.
Alerta.
El organismo internacional ha llamado la atención sobre nuestra nación, en términos de que, no obstante Chile conserva una posición que sobresale en el concierto latinoamericano en el Índice, nuestra puntuación ha experimentado un incesante estancamiento y declive desde 2014, traduciéndose aquello en una peligrosa inercia, equivalente a una pérdida de liderazgo a la hora de dar cuenta del fenómeno corrupción, el que, es cada vez más complejo y difícil de abordar.
Cifras concordantes.
La Encuesta de Percepción de Corrupción 2023 de Libertad y Desarrollo también mostró un significativo declive de la percepción de trasparencia y probidad en el sector público.
Esta medición, realizada entre el 6 al 13 de noviembre de 2023, arrojó un nivel de percepción de corrupción, donde 0 es menos corrupto y 10 más corrupto, de 7,12 puntos, la cifra más alta desde los inicios de la encuesta en 2002 y muy por sobre el promedio de los años 2003-2019, que fue de 5,08.
A su vez, en la medición de LyD, las instituciones que lideran el ranking de percepción de corrupción fueron las municipalidades, con una nota 8,1; los gobiernos regionales, con un 8,0 (en 2019 se ubicaban en el lugar 13, con un 4,9) y las empresas públicas, junto a la Cámara de Diputados, con un 7,4.
Especialmente alarmante es el hecho de que un 78,8% cree que en relación a un año atrás la percepción de corrupción en el país es mayor o mucho mayor y sólo un 3,0% que es menor o mucho menor.
Mientras que, en cuanto a la percepción de corrupción en el futuro, un 69,6% de los encuestados piensa que ésta será mayor o mucho mayor y 10,6%, menor o mucho menor.
