Esta semana fue promulgada la Ley[1] que crea un crédito tributario para las viviendas para incentivar su compra. Esta iniciativa responde al complejo escenario que enfrenta el sector de la construcción, que ha disminuido sus ventas y aumentado el stock de viviendas. A pesar de ser una iniciativa que va en la dirección correcta, este beneficio es insuficiente y tardío ante el inminente aumento de la quiebra de empresas constructoras[2], la pérdida de ahorro en las familias y su efecto en el acceso de las viviendas, el perjuicio que ello conlleva para la economía y la necesidad de reducir el déficit habitacional.
Esta iniciativa es un beneficio tributario transitorio que permite rebajar el impuesto a las personas. También establece que para aquellas personas que dentro de su año comercial no estén afectos a impuestos puedan solicitar su devolución a través de una declaración jurada. De esta forma, se busca reducir el stock disponible de vivienda para la entrega inmediata. El monto de este equivale a 16 UTM[3] (aproximadamente $1 millón) para los años tributarios entre 2024 y 2029.
Podrán acceder todas aquellas personas naturales con domicilio o residencia en Chile para un máximo de una vivienda nueva con destino habitacional que se adquiera con un crédito hipotecario, independiente del valor de la vivienda y del ingreso de quien lo adquiere.
Si bien es una medida favorable, es de esperar que su efecto sea acotado en tanto no ataca el problema de fondo que es el deterioro en el sector de la construcción debido a que los niveles de incertidumbre siguen presentes en la economía, se sigue presentando una alicaída situación laboral, los niveles de ahorro de las familias también han sido afectados, los precios de las viviendas están en sus mayores niveles históricos, las tasas de interés de los créditos hipotecarios persisten en niveles altos y las condiciones crediticias se encuentran aún muy restrictivas.
En suma, el real problema que tenemos en Chile sigue siendo la falta de crecimiento e inversión y el efecto de esto en la situación financiera de los hogares.
[1] Ley 21631 del 31 de octubre de 2023. Establece un beneficio tributario transitorio y extraordinario a la compra de viviendas nuevas adquiridas con créditos con garantía estatal. Link
[2] El análisis de las situaciones de empresas constructoras de Colliers, indica que solo durante lo que va del año, 1.500 constructoras han pedido su liquidación voluntaria y 1.200 empresas constructoras entraron en liquidación forzosa.
Fuente: Emol.com, 6 de septiembre 2023. Link.
[3] Valor actual UTM=$63.515. En la Ley se calcula a diciembre del año respectivo.