El Ministerio de Desarrollo Social y Familia dio a conocer el valor de la canasta básica de alimentos (CBA) de junio de 2022. La CBA busca medir el consumo necesario para los requerimientos calóricos y nutricionales y es usado para determinar de forma oficial la pobreza. Un hogar se considera en pobreza extrema cuando sus ingresos no permiten cubrir sus necesidades básicas alimentarias y en pobreza si no es capaz de cubrir sus necesidades básicas alimentarias y no alimentarias.
Se observa que, desde la última estimación oficial de la pobreza, el aumento de la CBA ha sido mayor que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El trabajo de campo de la encuesta Casen en Pandemia 2020 se concentró en noviembre 2020 y desde entonces la CBA ha aumentado un 21,9%, de $47.599 en noviembre 2020 a $58.003 en julio 2022, mientras que el umbral para ser considerado pobre subió un 17,8%, de $174.131 a $ 205.176 en ese mismo período y el IPC ha crecido un 16,7%.
Para evaluar cuánto de esta alza de precios ha incidido en la pobreza, un ejercicio es suponer que los hogares están enfrentando un costo de la línea de la pobreza más restrictivo y que los ingresos del hogar fueron reajustados por el índice de remuneraciones (IR) de ese período. En ese caso, la pobreza aumentaría en 204.773 personas, de 2.112.185 a 2.316.958, de 10,8% a 11,9%. Mientras, que la pobreza extrema sube en 68.159 personas, de 831.232 a 899.391, pasando de 4,3% a 4,6%. Lamentablemente, puede darse el caso que los ingresos de estas familias desde noviembre 2020 no han aumentado, enfrentándose a mayores costos para cubrir sus necesidades básicas.

En períodos de mayor inflación, el ingreso necesario para cubrir esta canasta básica debe ser mayor. Este ejercicio deja en evidencia que la mayor inflación afecta mayormente a la población con menos recursos. A su vez, estos grupos tienen menos mecanismos para protegerse cuando aumenta el costo de la vida.
Dado el aumento de la inflación, la actual administración propuso como medida un aporte mensual compensatorio al que denominó subsidio por la CBA que se comenzó a pagar mensualmente desde abril de 2022. El valor del aporte depende de la diferencia en el valor de la CBA con el año anterior. En el Gráfico 2 se muestra como en junio es de $9.924 mil por personas, es decir, en una familia de cuatro personas este aporte llega casi a los $40 mil.

A esta medida, se suma el reciente el aporte adicional de $120.000 a 7.554.077 personas que se comenzó a pagar en agosto. A pesar de que el efecto inflacionario que se espera de ambas medidas es acotado, se debe monitorear que no genere un exceso de liquidez amenazando perpetuar con la inflación en niveles altos.
A su vez, se debe tener en cuenta que apoyar con bonos estatales focalizados en la población más vulnerable la pérdida del poder adquisitivo producto de la inflación no es una solución de fondo. Es necesario complementar medidas que apoyen a quienes están en situación de pobreza con instrumentos eficaces para identificar a la población más afectada con políticas que generen las condiciones económicas para reducir la incertidumbre, promover la inversión, el emprendimiento y que sea una economía que permita generar más y mejores empleos que es la solución más permanente para quienes viven en pobreza.