LA EVIDENCIA NO SUSTENTA LAS CRÍTICAS AL FINANCIAMIENTO COMPARTIDO EN EDUCACIÓN

A continuación, reproducimos la carta en El Mercurio de María Paz Arzola, Investigadora del Programa Social.

MPANo hay evidencia que sustente las críticas hacia el financiamiento compartido. Al parecer lo que se busca es eludir los temas verdaderamente relevantes para mejorar la calidad de la educación, como es la elaboración de mecanismos que permitan atraer, premiar y retener a los mejores profesores en la sala de clases, y convertir de esta forma a la educación municipal en una verdadera alternativa de calidad para todas las familias.

Aunque algunos se nieguen a creerlo, la gente piensa y toma decisiones en base a lo que le parece más conveniente para sus hijos. Quienes escogen un colegio particular subvencionado con financiamiento compartido por sobre uno municipal o un particular gratuito, lo hacen porque ven en ellos una mejor opción; cuando es necesario, están dispuestos incluso a pagar una mensualidad –que por cierto en el 40% de los colegios con copago no supera los $10.000, y de la cual están eximidos el 15% de los alumnos calificados como de menores recursos-.

Modificaciones que en lugar de mejorar la educación municipal, sólo buscan debilitar la particular subvencionada, no favorecerán a quienes supuestamente se pretende ayudar. Por el contario, las consecuencias podrían llegar a ser nefastas: un sistema escolar completamente segmentado entre colegios municipales y particulares pagados, en el cual sólo el 7% de la población que asiste a estos últimos tenga la posibilidad de elegir entre proyectos educativos diversos, mientras que la mayoría restante tenga que conformarse con la educación municipal, que no mejorará hasta que no se ataquen sus propias falencias.

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