Rodrigo Troncoso, Coordinador del Programa Social de LyD, participó en un Foro organizado por Educar Chile, en el cual se le preguntó a él y al presidente de la FEUC, Giorgio Jackson, sobre si Chile está en condiciones de aumentar el PIB invertido en educación.
Acá reproducimos la respuesta de nuestro experto:
Lo más importante a la hora de decidir un aumento en el gasto público en cualquier ámbito, es saber si es esto es lo que más nos conviene. Por ejemplo, sabemos que Chile está en condiciones de mejorar la calidad y acceso a la educación con los mismos recursos actuales, o incluso gastando menos. Entonces ¿tiene sentido aumentar drásticamente el presupuesto en este ítem si hay muchas otras demandas urgentes en el área social?
El gasto público en educación, como porcentaje del PIB, en Chile es similar al del resto de la OCDE y superior al de países como Alemania y Japón. Vale la pena preguntarse si es razonable que el Estado gaste lo mismo que un país rico mientras todavía tiene gente viviendo en campamentos. Otro aspecto a tener en cuenta es si se trataría de más inversión por parte de los privados o sólo por parte del Estado. El financiamiento compartido y los créditos para educación superior han mostrado que las familias están dispuestas a contribuir en el financiamiento de su propia educación. Por último, es de la mayor importancia saber en qué se va a gastar. Aumentar el gasto sin un proyecto concreto es desperdiciar recursos. Por ejemplo, el país ganaría si se redujera el gasto público en educación superior y se destinaran estos recursos a educación preescolar.