Ante el anuncio del Gobierno del envío de un proyecto de ley para reformar el sistema de isapres, que suprime la Ley Corta en trámite y crea un Plan de Salud Obligatorio, Libertad y Desarrollo analizó la factibilidad de un sistema de ese tipo.
De acuerdo al estudio, la propuesta de un plan de salud que tenga un precio único por institución y no distinga por edad, sexo o condición de salud del afiliado, es un paso hacia una mayor centralización del sistema de salud. Tanto el diseño y las actualizaciones del plan, así como el funcionamiento del Fondo de Compensaciones, quedarían en manos de la autoridad central. De esta manera, si bien se resuelven algunas de las críticas que se han hecho al sistema, se reducirían los beneficios en cuanto a innovación y control de costos que se derivan de la competencia en el mercado de los seguros.
En el debate sobre la reforma al sistema privado de salud, no debería considerarse sólo esta propuesta, sino también otras alternativas que no dependan tanto de la capacidad gestora de una oficina del Estado. Una alternativa concreta que también fue contemplada en el informe de la Comisión Presidencial de Salud de diciembre de 2010 es la introducción de Seguros de Estatus de Salud junto con cuentas de ahorro de salud para la vejez. Esta es una idea introducida por el destacado economista norteamericano John Cochrane .
El Seguro de Estatus de Salud consiste en una compensación a los afiliados que sufren cambios en su condición de salud que signifiquen mayores gastos médicos de por vida. En este esquema, el asegurador tendría la libertad de subir la prima al plan de un enfermo crónico, pero la compensación generada por el Seguro de Estatus de Salud le alcanzaría para enfrentar este mayor gasto. Por su parte, las cuentas de ahorro en salud permitirían enfrentar los mayores gastos en salud durante la vejez. Estos gastos no son asegurables, debido a que el paso del tiempo es un evento cierto.