A continuación reproducimos la carta de nuestra investigadora del Programa Económico, Cecilia Cifuentes, en La Segunda:
El presidente de la ANEF ha dado a conocer a la prensa algunos aspectos del petitorio de condiciones laborales que exigiría como parte del proceso de reajuste de los empleados públicos. Aunque es conocido el dicho de que “en pedir no hay engaño”, la verdad es que las peticiones dan cuenta de un desconocimiento elevado de la realidad actual e histórica. El dirigente ha mencionado que un reajuste real de “sólo” 2,8% les parecería excesivamente bajo. ¿En qué mundo vive? Ese reajuste real es, primero bastante superior al aumento que registra la productividad laboral en Chile, segundo, es exactamente el doble del reajuste real que se dio en los 20 años de gobiernos concertacionistas, tercero, es mayor al alza real del índice general de remuneraciones, y cuarto, esta negociación se realiza en un contexto de elevada incertidumbre externa, lo que al menos recomienda prudencia a la hora de solicitar beneficios laborales, que pueden terminar afectando negativamente la demanda de trabajo. Pareciera que esta vez “el tejo pasado” está siendo excesivo.